Desde Parga Costa da Cruz

5,1 Km           1h 8 min            13 min

El yacimiento de la Pena de Lliboi (Xiboi), declarado por la Xunta de Galicia bien de interés cultural en 1990, se encuentra en la aldea de A Tolda (Parga). El terreno pertenece a la Comunidad de Montes de Parga, que en honor a nuestros ancestros, colocó allí, un crucero y una placa conmemorativa.

Las intervenciones realizadas en 1991 determinaron la presencia de un grupo de cazadores-recolectores del Mesolítico azilense de inicios del Epipaleolítico. En el año 1994 se autoriza una excavación de urgencia debido a la proximidad de unas canteras. Se recuperaron más de tres mil piezas elaboradas con gran cantidad de materiales, entre ellos sílex, cuarzo o cristal de roca, (raspadores, perforadores, burís, etc.). Estos hallazgos se guardan en el Museo de Viladonga, Castro de Rey, Lugo.

En su origen se cree que fue un lugar de abrigo y refugio temporal, próximo a cursos de agua; no muy lejos de allí, está el lugar donde nace el río Parga. Su antigüedad ronda los 9.000 años.

Este yacimiento, como la mayoría de los yacimientos arqueológicos al aire libre de Galicia, debido a su pH ácido, no conserva restos óseos (de fauna e industria), ya que los fosfatos se solubilizan fácilmente en este entorno y, al ser un sistema abierto, los productos de esta disolución se eliminan rápidamente, continuando esta reacción hasta su total desaparición. Esto significa que en la Pena de Xiboi no tendremos información sobre los animales que cazaban ni sobre las herramientas de hueso que utilizaban estas personas.

Por tanto, es legítimo pensar que los hombres y mujeres que habitaron Pena de Xiboi hace unos 9.000 años constituyeron un grupo cohesionado capaz de atender las necesidades de sus miembros, al tiempo que demostraban su capacidad para hacer frente a los cambios que experimentaron, tanto en su entorno como en el ámbito de la mentalidad, logrando las soluciones adecuadas para que hoy estemos aquí hablando de ellos.