La Casa Museo de Víctor Corral, construida en 1970 siguiendo el modelo del pazo gallego, es la casa-taller del artista.
En el interior se exhibe una colección de arte abstracto y religioso en madera, bronce y marfil. El escultor también experimenta con otros tipos de material de soporte: acuarela y óleo.
El Museo está rodeado de un extenso jardín decorado con esculturas de granito y bronce. Cuenta también con una capilla (instalada en el interior de un castaño milenario) y un palomar con piedras y minerales de muchas partes del mundo.
El universo temático de sus composiciones está marcado por el amor a Galicia y sus profundas creencias religiosas. Símbolo de esta conjunción es la capilla realizada en el interior del Castaño Milenario.
El museo interior cuenta con dos salas separadas por el taller dónde el autor da forma a sus obras.
En la primera, abundan obras de mayor tamaño relacionadas con la apertura religiosa del autor, mientras que la segunda alberga una gran colección de miniaturas realmente espectaculares, como una escultura de San Jorge hecha de boj, de un centímetro cuadrado a la que, con ayuda de una lupa, podemos comprobar que no le falta ni un sólo detalle.
Además de esculturas, la sala-taller está llena de poemas, fotografías, recuerdos, recortes y todo tipo de objetos y obsequios de carácter autobiográfico.
Víctor Corral nació en Baamonde en 1937 en una familia de once hermanos. Hoy es un escultor de talla internacional, y en Baamonde abre al mundo su Casa-Museo.
Estudió Artes y Oficios en A Coruña con el escultor José Juan y en Barcelona con Montagut. Tuvo un taller en Barcelona, donde llegó a tallar 40 «Quijotes» al día; expuso con éxito, y volvió a su tierra para consagrarse como gran artista, ya que, según Francisco Pablos, «comprendió que había otros mundos, pero estaban en el suyo, en su Baamonde natal, porque el universo todo puede y debe encerrarse en la propia imaginación creadora».
Ha expuesto en Lugo, A Coruña, Santiago, Vigo, Ferrol, Pontevedra, Oviedo, Madrid, Barcelona, Ginebra, etc. Su obra figura en el Parlamento de Galicia, en museos de Chicago, Nueva York, Lugo, A Coruña, Pontevedra,… Tiene obras en lugares públicos de Vilalba, Guitiriz, As Pontes, Begonte, Cospeito, Foz, Cacheiras, y en varios puntos de la Autovía y la N-VI Madrid-A Coruña.
Víctor Corral trabaja en piedra, madera, marfil… y las materias inertes cobran vida en sus manos milagrosas. Comenzó a esculpir en los cuernos de las vacas de su familia, en los árboles vivos de su casa, y después de un largo camino por el mundo del arte utilizando todo tipo de materiales, tiene más de dos millares de obras (miniaturas o gigantescas).
Por el museo pasan anualmente más de veinte mil personas.
La obra de Víctor Corral habla de Dios, de las miserias del mundo, de la naturaleza, de la pureza, de la inocencia, del amor.
El profesor Novo Cazón, estudioso de la vida y obra de Víctor Corral, indica que «Trapero Pardo, Castro Couso, Esther Ollo y Comas, Malú Sánchez, confluyen todos ellos en determinar el estilo propio y genuino del escultor, al margen de las vanguardias y de las tendencias artísticas. Aun así, en la obra de Corral se pueden percibir ecos del románico y del gótico, influencias del manierismo de Miguel Ángel, rasgos del impresionismo de Rodin, y del expresionismo, y por encima de todo el tipismo gallego al estilo de Asorey, presente en toda su obra».
Visitas guiadas por el escultor reservando cita, teléfono de contacto 982 398 041.