Coordenadas:  43º 10′ 49.9″ N 7º 53′ 08.9″ W

Desde Parga Costa da Cruz

10,2 Km           2h 20 min             13 min

Historia de como se hizo la iglesia (El Progreso Cristina Pérez 23/08/2018).

Esta espectacular y monumental iglesia se construyó en el siglo XX, entre los años 1946 y 1968. Fue construida por orden del párroco Manuel López Bande y la diseñó el arquitecto Manuel Andrés Reboredo.

El párroco, originario de Melide, se hizo cargo de la parroquia en 1938, en plena Guerra Civil. Durante aquellos primeros años, el pueblo estaba lleno de gente movilizada hacia el aeródromo, que se unía a los veraneantes habituales, atraídos principalmente por las aguas mineromedicinales. La iglesia de San Xoán se estaba quedando pequeña para las celebraciones dominicales y, convencido de que Guitiriz seguiría creciendo, hasta el punto de convertirse en ciudad, Bande se vio en la necesidad de construir una iglesia más grande para dar cabida a todos esos futuros feligreses.

Formó un comité de vecinos para promover la obra y habló con el arquitecto de la Diputación de Lugo, Luis Pérez Barja, quien declinó realizarla debido a su trabajo. Entonces apareció Manuel Andrés Reboredo, arquitecto afincado en A Coruña que veraneaba en Pardiñas y que aceptó la propuesta.

Sin embargo, según Eduardo Pérez Baamonde en el artículo «La iglesia nueva de Guitiriz ¡Más de mil horas de jornal!» (Separata de Estudios Mindonienses 4, 1988), «solo realizó los planos esenciales, planta, alzado y fachada, para comenzar la obra», por lo que todo el peso real de la construcción recaería sobre el propio Manuel Bande —quien recibiría ayuda ocasional de Pérez Barja o del constructor local Amador Vázquez—, quien buscaría inspiración en las más diversas fuentes para diseñar un templo único.

El obispo de la diócesis ferrolana de Mondoñedo, Fernando Quiroga Palacios, poco antes de ser nombrado arzobispo de Santiago fue el encargado de bendecir la colocación de la primera piedra en el año 1946.

El elevado coste del ambicioso proyecto concebido por Manuel Bande provocó retrasos en las obras, que tardarían alrededor de una década en completarse y otra en materializarse, aunque no en terminarse. Cuando se consagró la iglesia, aún faltaba por construir el campanario, que no se terminaría hasta 15 años después, en 1983.

La financiación fue de lo más diverso y Bande contactó con numerosas personas en Lugo, Santiago o Madrid, llegando incluso, según Pérez Baamonde, a obtener una subvención ministerial para la construcción de iglesias por unas 300.000 pesetas.

También se llevaron a cabo numerosas iniciativas a nivel local, como la venta de billetes —se solicitaba una donación de cinco pesetas en un papelito con un dibujo de la iglesia realizado por el arquitecto Reboredo— con los que se sortearon unas vacaciones de verano gratuitas en Guitiriz en 1947. En otra ocasión, se organizó una tómbola durante las fiestas de San Juan y se sorteó un coche, que se exhibía en ferias y festivales, para transportar a los chicos que vendían los billetes.

Eduardo Pérez explica que Bande no registró en el Registro de Fábrica los gastos generados por la construcción, pero sí registró comentarios atribuidos al párroco sobre los costes del proyecto. Los periódicos habrían pasado de 35 pesetas al inicio de la obra a unas 300 al momento de su consagración y a 3.000 al finalizarla en los años 80.

Se estima que el presupuesto total fue de unos seis millones y medio de pesetas, aunque casi la mitad, unos tres millones, se habría destinado solo a la finalización del campanario. La mayor parte de la piedra provino de las canteras de la parroquia de Mariz, aunque también se habría utilizado la de la capilla de San Blas, un templo en ruinas camino de la Torre. El altar mayor se realizó en Vigo y fue donado por José Ramilo Fernández, propietario de las canteras de granito verde oscuro de Belote, quien sentía un gran aprecio por Guitiriz.

A la ceremonia de consagración, el 22 de agosto de 1968, asistieron el obispo Argaya Goicoechea, que consagraría el altar mayor y el sacerdote López Galúa haría lo propio con el Santísimo Sacramento. Ambos, junto con Manuel Bande, concelebraron la misa. El arquitecto Manuel Andrés López Reboredo y el alcalde de Guitiriz, Carlos Tomé, acompañados de sus esposas, fueron los padrinos. La Escolanía de Bazán actuó en una celebración a la que también asistieron el gobernador civil de la provincia, Eduardo del Río, o el presidente de la Diputación Provincial, José de la Torre Moreiras.

La Iglesia

El arte románico francés fue la inspiración para esta preciosa iglesia, situada en el Campo da Feira, en la Plaza del Sagrado Corazón de María. El granito extraído de la cantera de Mariz, en Guitiriz, dio forma a su espectacular planta de cruz latina, en la que destaca la torre del campanario. El círculo perfecto que dibuja el rosetón de la fachada, representando la figura de San Juan Bautista, parece flotar sobre los arcos de medio punto y las columnas de capiteles floridos que dan acceso al templo. Se construyó para tomar el relevo a la barroca iglesia vieja de San Xoán.

Las dependencias eclesiásticas están adosadas a la nave y presentan un ábside redondo en su parte trasera. Destaca el torreón que se encuentra a la derecha de la fachada. Al lado de la fachada se ubica una escultura del párroco Manuel Bande López, elaborada en el taller del escultor Mallo, construida gracias a los donativos de los feligreses. En el interior tenemos una imagen titular del Corazón de María, obra del escultor Coomente y otras tallas del s. XVIII entre las que destaca la de S. Juan Bautista.

En el año 2003 se realizó una reforma parcial del conjunto.

La iglesia se ubica en el Campo da Feira, una gran explanada adornada con jardines y esculturas en la que resalta el inmenso reloj de sol apostado en el suelo de la plaza, que es un ejemplo único en Galicia.
Junto a la plaza de la iglesia se encuentra los restos abandonados del Pazo de San Antonio, el cual cuenta hasta con una pequeña capilla.

 El ábside es redondo con ventanas de estilo románico. La sacristía, el salón parroquial, la casa de monjas y la rectoral están adosadas a la Iglesia. En el frontis destaca la puerta principal abocinada de medio punto con arquivoltas y columnas y un gran rosetón central, junto a una torre-campanario de tres cuerpos. Edificio que destaca por su gran monumentalidad exterior.

Además de la puerta principal, a la derecha de la fachada, hay una puerta lateral que ofrece acceso independiente al baptisterio, siguiendo la tradición de tener dos puertas: una para la entrada de los cristianos y otra para los que se hacen cristianos.